Un edificio de la costa no tiene un año, tiene dos. De junio a septiembre está lleno, y de octubre a mayo está medio vacío. Todo lo demás —las horas de limpieza, el personal, el precio— sale de ahí. Y el error que más caro se paga en Cullera es montar el servicio como si el año fuera uniforme: o pagas de más nueve meses, o te quedas corto justo en las semanas en las que se escriben las reseñas.
Lo que hay que tener cerrado ya
Si estás leyendo esto en junio, dos de estas tres cosas deberían estar hechas:
El refuerzo de julio y agosto, contratado. No prometido: contratado. El personal de temporada en una plaza turística se cierra en primavera. Quien llama en julio buscando dos personas más no las encuentra, y las promesas que se hacen por teléfono en esa fecha son humo.
La limpieza a fondo previa, hecha. Zonas comunes, terrazas, mobiliario exterior, cristales por las dos caras, pavimento de piscina, garaje. Es el trabajo que con el edificio lleno ya no se puede hacer.
El contrato con dos regímenes escritos. Temporada y resto del año, con el número de personas, las horas y el importe de cada tramo. Firmarlo así desde el principio evita la renegociación de cada junio, que siempre llega en mal momento.
Frecuencias que aguantan agosto
- Zonas comunes de hotel: recepción, pasillos, ascensores y aseos de planta a diario, y en pasillos de mucho tránsito, dos pasadas.
- Comunidades de playa: diaria o cinco días por semana de junio a septiembre; una o dos visitas el resto del año. La entrada y la zona de piscina son lo que más se nota.
- Aseos de local de playa: la limpieza de cierre no basta. Hay que contar reposición varias veces al día en agosto o el servicio se queda corto por muy bien hecho que esté el cierre.
- Hostelería: limpieza al cierre seis o siete días por semana, con suelo de cocina, sala, barra, aseos y terraza. Campana y conductos cada tres a seis meses con certificado.
Apartamentos turísticos: el cambio de huésped
Es un servicio distinto al mantenimiento y conviene tratarlo como tal. Entre salida y entrada: baño y cocina revisados a fondo, cambio de ropa de cama y toallas, reposición, ventilación y comprobación de que nada está roto.
Dos cosas lo hacen funcionar. La primera, checklist con foto de entrega, porque en alquiler turístico la discusión siempre es la misma: si estaba así antes o después. La segunda, margen horario realista. Un apartamento de dos habitaciones bien hecho no sale en cuarenta minutos, y encadenar seis cambios con salida a las once y entrada a las cuatro solo funciona si el número de personas está bien calculado.
Trabajamos para propietarios y gestoras de apartamentos, no hacemos limpieza doméstica de viviendas particulares. Cómo montamos las rondas está en la página de hoteles y apartamentos turísticos.
La salinidad, que no es un detalle
Cerca del mar los cristales se velan en diez días y los perfiles de aluminio se pican si no se limpian. Dos apuntes prácticos:
- Cristales con agua osmotizada. No deja cerco y permite trabajar con pértiga desde el suelo, sin escalera ni andamio en cada terraza.
- Aluminios con limpiador neutro y aclarado. Nada de producto agresivo: la corrosión que provoca no se arregla limpiando.
Y la frecuencia importa más que el producto. Un cristal limpiado una vez al mes en primera línea está velado a los diez días. Es mejor una pasada corta cada quince días que una limpieza larga mensual.
Los números, en corto
La base sigue siendo la misma que en el resto de la comarca: entre 16 y 21 € la hora más IVA, con personal dado de alta, productos, maquinaria, supervisión y sustituciones incluidas. Lo que cambia en la costa es el reparto: muchas más horas en cuatro meses y bastantes menos en los otros ocho.
Un hotel pequeño se presupuesta por meses de apertura, con el refuerzo de julio y agosto detallado aparte. Una comunidad de playa con piscina y garaje se presupuesta con los dos regímenes desde el primer día. En ambos casos, la visita es lo que decide: sin ver plantas, aseos y zona exterior, cualquier cifra es un número inventado.
Si tu alojamiento o tu finca están en la costa de la comarca y quieres tener la temporada resuelta, la conversación toca ahora. Puedes ver cómo trabajamos en hoteles y apartamentos turísticos o hacer una primera cuenta con la calculadora de presupuesto.